8 de septiembre, día de las personas cooperantes.
La fecha no fue elegida al azar, el 8 de septiembre fue el día en el que se firmó el año 2000 la que hasta entonces fue la mayor agenda de desarrollo global “la declaración del milenio”.
El día de las personas cooperantes se instauró en 2009 para reconocer la labor y el compromiso de los y las profesionales que trabajan por el desarrollo sostenible y la lucha contra la pobreza en todo el mundo.
Pero las personas cooperantes además de trabajar observan y escuchan. Son testigos.
Los ojos y oídos de las personas cooperantes siempre han ido incómodos y esa incomodidad las ha convertido en objetivo.
Hoy mi recuerdo a todas ellas, a todas las personas cooperantes que dedican su vida a trabajar por un mundo más justo y en paz y, particularmente a quienes siguen en Gaza, en Cisjordania, del lado correcto de la historia dando testimonio de lo que está pasando, contando el genocidio, siendo también nuestros ojos y nuestras manos.
Ser cooperante siempre ha sido una profesión de riesgo, pero hoy en día lo es más. Los contextos son más complejos, hostiles y peligrosos para las personas cooperantes, precisamente por ser testigos.
Quienes hemos sido cooperantes, lo somos para siempre y la mirada de la cooperación nos acompaña allá donde estemos. Siempre en transición.
Feliz día a todas las personas cooperantes.
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