«A humanitarios y solidarios no nos gana nadie”. Esta afirmación la ha pronunciado el Ministro del Interior con motivo de sus declaraciones respecto a una posible reducción de las cuotas de acogida que podría aplicar la Comisión Europea a los Estados Miembros.

Resulta cuanto menos sonrojante que un Ministro del Gobierno que preside Mariano Rajoy ose a hacer semejante afirmación. Podemos recordar las terribles cifras de desigualdad de nuestro país o el número de personas en situación de desempleo que no percibe ninguna prestación que no hablan mucho a favor de la solidaridad nacional. Pero también podemos mencionar que los años de Gobierno de Mariano Rajoy han situado la Ayuda Oficial al Desarrollo en niveles de los años 80 tras recortar su presupuesto en más de un 70%; o el recorte de más del 90% en el presupuesto de acción humanitaria en el momento de la historia en el que la vida de más personas depende precisamente de la ayuda humanitaria. Señor Ministro, estamos muy lejos de ser los más solidarios y los más humanitarios. De hecho, estamos a la cola, Señor Zoido. 

Quienes vivimos en España somos buenos conocedores del desparpajo que pueden tener este Gobierno y el partido que lo sostiene, pero son muchos más quienes sufren las consecuencias del mismo.

A 4 de julio, cuando faltan 16 días para que expire el plazo para el reasentamiento de 1.449 personas, solo han llegado 418. A 4 de julio, cuando faltan 84 días para que finalice el plazo, se han reubicado en España 1.070 personas de las 15.888 comprometidas.

Desde luego, España está muy lejos de cumplir los compromisos de acogida asumidos en el marco del acuerdo del Consejo.

Este jueves se reúnen los Ministros del Interior de la Unión Europea y parece ser que uno de los temas que estaría sobre la mesa es una posible reducción de las cuotas de acogida. En el caso de España, el Ministro Zoido adelantó que podría quedarse en 7.000-7.500 personas. Aun así, estaríamos muy lejos de cumplir.

El Gobierno de España debe negarse a esta reducción de cuota. ¿Están a salvo las personas que quedarían fuera de la cuota? ¿Qué va a ser de ellas? ¿Lamentaremos otro invierno más esas imágenes de personas vagando entre la nieve y el barro que recuerdan más a los inicio del siglo XX que al siglo XXI? O, ¿haremos algo para remediarlo?

Que la Unión Europea premiada con el Nóbel de la Paz, que ha sido recientemente galardonada con el premio Princesa de Asturias de la Concordia claudique ante la insolidaridad de sus Estados Miembros y rebaje el compromiso con la solidaridad y el humanitarismo no solo es un escándalo, sino un fracaso para el proyecto europeo.

El Mediterráneo otrora cuna de civilizaciones y del progreso de la humanidad se ha convertido en la gran fosa común en la que han perdido la vida en lo que llevamos de 2017 en torno a las 2.247 personas.

La Unión Europea será lo que sus Estados Miembros quieran que sean, pero la imagen de miles de personas bloqueadas en puertos e islas de Italia y Grecia, la imagen de miles de cuerpos varados en las playas y aguas del Mediterráneo desde luego no es lo que la mayoría de la ciudadanía europea desea para nuestro proyecto común de convivencia.

Señor Ministro, cuando de ser solidarios y humanitarios se trata, ni perdemos ni ganamos quienes no nos jugamos la vida. Ganan o pierden quienes llevan meses esperando nuestra solidaridad y humanidad.

@CarlotaMerchn

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