Como dice el trovador «Si me dijeran pide un deseo, yo pediría un rabo de nube. Que se llevara lo feo. Un barredor de tristezas». Que barriera todo lo feo y todas las tristezas que los hombres de gris nos han traído este 2013 que despedimos.
Han sido muchas cosas feas y tristezas las que hemos vivido durante 2013: desahucios, largas colas en las eufemísticas oficinas de empleo, manifestaciones contra la LOMCE o la privatización de la sanidad, las concertinas, el proyecto de Ley «del concebido» (manda huevos con el nombre, parafraseando a alguno). Los naufragios de pateras en el Mediterráneo, la guerra en Siria, Egipto, República Centroafricana, Sudán del Sur, Filipinas..
Recuerdo que cuando hace un año me preguntaron qué pedía a 2013 me salió un espontáneo «que pase rápido». Toda una premonición. Sin duda el que despedimos ha sido un año para olvidar. Estoy pensando en alguna buena noticia y de verdad que lo intento, pero no encuentro.
No soy adivina ni amiga de lo esotérico, pero mi bola de cristal me cuenta que el año nuevo pasaremos muchas horas en la calle, protestando y reivindicando derechos conquistados a lo largo de años de trabajo y perdidos a golpe de Real Decreto.
Creo que algo que nos ha dejado 2013 es una mayor conciencia ciudadana, una conciencia de que hay que trabajar por mantener lo conseguido, de que de un plumazo, con una firma, se pueden mandar al traste derechos y libertades.
Somos mayoría quienes creemos que es posible una sociedad justa e igualitaria, pero las cosas no suceden porque sí, sino que hay que provocar que sucedan.
Ése es mi deseo para 2014, que entre todos y todas provoquemos que las cosas sucedan y un rabo de nube se lleve todo lo feo y a los que afean.
@CarlotaMerchn
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